Alejandro Korn | El Municipio, en una acción conjunta con la Policía local, ha intensificado los operativos de prevención y control en diversos puntos del distrito. Estas jornadas buscan no solo garantizar el cumplimiento de las normas de tránsito, sino también asegurar que los productos que llegan a la mesa de los vecinos sean seguros y de calidad.
Uno de los puntos clave de estas tareas fue la intersección de las rutas 6 y 210. Allí, agentes municipales y policiales realizaron inspecciones minuciosas al transporte de cargas, con especial énfasis en vehículos que trasladan sustancias alimenticias y materiales peligrosos. El objetivo es claro: mantener el orden y prevenir cualquier riesgo en la vía pública.

En lo que respecta al área de Bromatología, los controles no dejaron detalle librado al azar. Se verificó desde la documentación obligatoria y las habilitaciones hasta la cadena de frío y las condiciones de higiene de los transportes. Estas medidas son fundamentales para rastrear el origen de los alimentos y confirmar que su conservación sea la adecuada.
Además, los inspectores supervisaron el etiquetado, las fechas de vencimiento y el estado de los envases de la mercadería. Según explicaron los responsables del operativo, estas acciones coordinadas permiten «garantizar el acceso y la calidad de los alimentos que ingresan a nuestra localidad», protegiendo así la salud pública de todos los sanvicentinos.
Para asegurar que estos estándares se mantengan en el tiempo, el Municipio anunció que la vigilancia será permanente. En los próximos días, se instalarán puntos fijos de control en diferentes accesos y zonas estratégicas del distrito. Esta medida busca fortalecer la fiscalización sanitaria y prevenir irregularidades de manera constante.
















