Guernica | El escenario político de Presidente Perón ha cobrado una temperatura inusual en las últimas semanas. Tras intensas negociaciones, el oficialismo logró sellar un acuerdo de unidad que parecía destinado a pacificar las aguas del Justicialismo local. Esta coalición está encabezada por la actual intendenta Blanca Cantero, referente del Frente Renovador, y Federico García, del Movimiento Derecho al Futuro.
La alianza busca presentar un frente sólido y cohesionado, capitalizando la gestión actual y la estructura territorial de ambos dirigentes para retener la conducción del partido el próximo 15 de marzo.
Sin embargo, el camino hacia la «lista única» encontró un obstáculo con la aparición de una propuesta alternativa liderada por Ariel Frete. Frete se presenta como la voz de un sector del peronismo que no se siente representado por el acuerdo entre Cantero y García. Con un tono firme pero esperanzador, el dirigente subraya la necesidad de abrir el partido a nuevas voces y garantizar que el afiliado tenga una opción real de elección, más allá de los acuerdos de cúpula que se cerraron a contrarreloj la semana pasada.
Para Frete, la competencia interna no es un factor de división, sino una herramienta de revitalización democrática para el PJ. En sus declaraciones, el representante de la lista opositora enfatiza que su propuesta busca «volver a las bases» y recuperar el protagonismo de los militantes que han quedado al margen de las decisiones estructurales del municipio. Su estrategia se centra en la escucha activa y en el planteo de una alternativa que, según sus palabras, sea capaz de interpelar a los vecinos de Presidente Perón con una sensibilidad distinta a la del oficialismo.
No obstante, el futuro de esta contienda todavía depende de un paso administrativo y político crucial: la aprobación de la lista de Frete por parte de la Junta Electoral del Justicialismo bonaerense. Mientras que la lista de unidad ya cuenta con el visto bueno y el respaldo de las principales figuras provinciales, el sector de Frete trabaja intensamente para cumplir con todos los requisitos técnicos y políticos. La expectativa es alta, ya que una eventual impugnación dejaría el camino libre a Cantero y García, mientras que una aprobación oficial daría lugar a una campaña vibrante de cara a marzo.
En definitiva, lo que se juega en estas internas es el modelo de construcción política en el distrito. Por un lado, una gestión que apuesta a la continuidad y al peso de sus nombres propios; por el otro, un desafío que busca tensionar las estructuras vigentes en nombre de la renovación. Los afiliados de Presidente Perón tendrán la última palabra en una jornada que promete ser definitoria para el peronismo local y su posicionamiento estratégico en la región.
















