San Vicente | El fútbol de la región se prepara para una transformación estructural con el inicio del Torneo Apertura el próximo 8 de marzo, que contará con un nuevo formato de dos zonas para la categoría Elite y una Zona Campeonato altamente competitiva. En este escenario de renovación, Mariano Domínguez, presidente del Colegio de Árbitros de la Asociación Metropolitana de Fútbol (AMF), presentó el Master Plan que regirá la actividad durante 2026. Este proyecto busca no solo acompañar el crecimiento de la liga, sino elevar el estándar del arbitraje local a través de una gestión profesionalizada y exigente.
El núcleo de esta iniciativa es el Plan Estratégico Integral, un modelo de gestión que prioriza la capacitación permanente y la evaluación continua como pilares fundamentales. Según explicó Domínguez, la meta es jerarquizar la figura del árbitro dentro del campo de juego, asegurando que cada intervención esté respaldada por un conocimiento técnico sólido y una preparación física de primer nivel. Este esquema responde a la creciente competitividad de los torneos metropolitanos, que hoy demandan un cuerpo arbitral a la altura de las circunstancias.

Mariano Domínguez es Profesor Nacional de Educación Física, es Licenciado en Actividad Física y Deportes, ha hecho cursos de Gestión Deportiva. Desde 2016 a 2023 coordinó todas las actividades deportivas amateur del club Arsenal de Sarandí en AFA, principalmente la disciplina Futsal.
Uno de los puntos más relevantes del proyecto es la implementación de capacitaciones mensuales de carácter obligatorio para todo el plantel permanente de la AMF. Esta medida alcanza tanto a los egresados de la Escuela de Árbitros como a los profesionales provenientes de otras asociaciones que deseen dirigir en la Liga. El objetivo primordial es actualizar los criterios reglamentarios y unificar las interpretaciones, garantizando que se apliquen los mismos estándares de excelencia en cada una de las competencias organizadas por la institución.
El alcance del plan es total, abarcando desde las categorías más visibles como Elite y Pre Federal, hasta el fútbol Femenino, Senior, y las divisiones inferiores e infantiles. Domínguez destacó que esta estructura demanda una preparación física y técnica acorde a las exigencias de cada categoría, por lo que se ha trabajado en conjunto con el Consejo Directivo y el Tribunal de Disciplina para establecer lineamientos claros. La intención es que exista una coherencia institucional que proteja la integridad de la competencia en todos sus niveles.

Para garantizar la transparencia y el rigor técnico, se pondrá en marcha un sistema de veedores designados de manera aleatoria en los diferentes estadios. Estos veedores tendrán la doble función de evaluar el desempeño de los jueces en tiempo real y verificar que los clubes brinden las instalaciones y condiciones adecuadas para el trabajo arbitral. Este diagnóstico cotidiano permitirá obtener una imagen real del desarrollo del torneo y realizar ajustes inmediatos para sostener la imparcialidad y la calidad del servicio.
La proyección profesional también ocupa un lugar central en este nuevo proyecto. Los árbitros de la Liga Metropolitana forman parte de la Tabla de Mérito 2025/2026 del Consejo Federal, un estatus que les abre las puertas a dirigir torneos federales y acceder a pasantías anuales rentadas por la AFA. Domínguez subrayó que el plan busca que los colegiados locales puedan proyectarse hacia contratos bajo relación de dependencia, posicionando a la AMF como una verdadera cantera de talentos para el arbitraje nacional.
Finalmente, el presidente del Colegio de Árbitros resaltó la sinergia con la Escuela de Árbitros Municipal, dirigida por Yael Falcón Pérez, para nutrir al plantel con jóvenes capacitados bajo esta nueva filosofía de trabajo. Con aranceles actualizados que reflejan la profesionalización del área y el compromiso de todas las partes, la «nueva era» de la Liga Metropolitana comenzará a rodar oficialmente en marzo. El desafío es claro: consolidar un perfil profesional basado en el compromiso, la excelencia y la capacitación constante para liderar el arbitraje en el ámbito regional.
















