Guernica | A pocos días del operativo que anunció la desarticulación de la organización criminal conocida como “La Banda de la 126”, la calma parece no haber regresado al barrio La Yaya. Este mediodía, una vecina de la zona —cuya identidad se mantiene en estricta reserva por razones de seguridad— denunció en nuestra redacción que la actividad ilícita persiste en el domicilio de Calle 126 N° 1854, en Guernica. Según su relato, se observa un flujo constante de compradores que acceden al pasillo de la vivienda, donde una persona continúa despachando estupefacientes a través de un orificio en la pared, repitiendo el mismo «modus operandi» que la policía afirmó haber desmantelado.
Esta preocupante situación pone bajo la lupa la eficacia real del procedimiento realizado por la Subdelegación de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas. El hermetismo de las autoridades ha generado suspicacias, ya que en el informe oficial se omitió llamativamente tanto la cantidad exacta de personas aprehendidas como sus identidades. Esta falta de precisión en los datos públicos abre interrogantes sobre si el golpe al narcotráfico fue tan contundente como se informó o si, por el contrario, los principales responsables lograron evadir la justicia, permitiendo que el búnker recupere su operatividad en menos de 72 horas.
A pesar del secuestro de armas, cocaína y hasta un posnet de Mercado Pago informado el domingo, el testimonio de los vecinos sugiere que la estructura delictiva sigue activa tras los muros de la propiedad. La presencia de «clientes» en el pasillo de la calle 126 no solo contradice la versión oficial de un «desmantelamiento total», sino que aumenta el temor en una comunidad que se siente desprotegida. Mientras la investigación se mantiene «en curso» bajo siete llaves, el búnker parece haber reabierto sus puertas ante la mirada de un barrio que exige respuestas claras y seguridad real.
















