San Vicente | El pasado sábado, la fiesta de la localidad de Alejandro Korn se convirtió en el escenario de una intervención necesaria para la fauna local. Inspectores municipales detectaron la presencia de dos llamas que estaban siendo utilizadas para tracción a sangre como actividad recreativa de uso público. Al tratarse de una práctica terminantemente prohibida, se dio aviso inmediato a las fuerzas de seguridad para interrumpir la actividad y proteger a los ejemplares.
El operativo contó con una respuesta coordinada entre la Policía Local y la Bonaerense a través de la Comisaría Segunda de Alejandro Korn y el Comando de Patrullas. Junto a ellos, el equipo de Bienestar y Protección Animal de la Dirección de Zoonosis trabajó para garantizar que las llamas recibieran la atención veterinaria urgente que requerían antes de ser trasladadas a un destino seguro.
Por otro lado, la justicia también puso el foco en un domicilio de San Vicente tras diversas denuncias radicadas ante la UFIJ local. En este allanamiento se secuestraron dos equinos que, al igual que las llamas, eran víctimas de la tracción a sangre. El procedimiento fue liderado por la Policía Bonaerense y la Policía Rural, bajo la coordinación de los comisarios Mauro Fermoselle y Daniela Lomanzzo.
En este segundo caso, la intervención no solo fue policial; el área de Desarrollo Social se sumó al despliegue para brindar una asistencia integral en el lugar de los hechos. Esta colaboración multidisciplinaria permitió que el rescate de los caballos se realizara de manera ordenada, contando nuevamente con el apoyo técnico del equipo de Zoonosis municipal.
Respecto a la situación legal de los responsables, no solo se labraron las infracciones municipales de rigor. Los implicados fueron imputados bajo la Ley Nacional 14.346, que sanciona penalmente el maltrato animal en todo el territorio argentino. De esta forma, el municipio busca sentar un precedente firme contra quienes utilicen animales para trabajos o exhibiciones ilegales.
Actualmente, los cuatro animales se encuentran fuera de peligro y bajo la guarda judicial de la ONG RECC, donde recibirán los cuidados necesarios para su recuperación. Con estas acciones, el Municipio de San Vicente reafirma su compromiso con el cumplimiento de la normativa vigente y la promoción del respeto hacia todos los seres vivos de la comunidad.
















