Guernica | En un operativo de gran magnitud liderado por la Sub DDI de San Vicente, las autoridades lograron capturar a dos hombres vinculados al brutal asesinato de Sebastián Martínez. El hecho ocurrió el pasado 5 de diciembre en el barrio El Triángulo de Guernica, cuando un grupo de personas irrumpió en la vivienda de la víctima para propinarle una feroz golpiza y ejecutarlo de un disparo.
La investigación, bajo la órbita de la UFIJ N°1 de Presidente Perón, ha caratulado la causa como «Homicidio agravado por el concurso premeditado de más de dos personas». Este encuadre legal es de extrema gravedad, ya que implica que los atacantes planificaron el crimen con antelación y actuaron de manera coordinada para asegurar la muerte de la víctima, lo que suele conllevar penas de prisión perpetua.
El móvil del ataque, según las tareas de inteligencia, estaría vinculado a una supuesta acusación de abuso sexual contra Martínez. Bajo esta premisa de «venganza», los sospechosos habrían organizado la irrupción en el domicilio. Tras una minuciosa labor policial, se realizaron múltiples allanamientos que permitieron identificar a los presuntos autores materiales del crimen.
Entre los detenidos se encuentra Juan Carlos Rajoy, señalado como uno de los ejecutores materiales del homicidio. Durante su captura, el personal policial secuestró elementos de alto valor para la causa que fortalecerían la acusación en su contra. Rajoy es considerado una pieza clave para reconstruir la mecánica del ataque dentro de la vivienda.
El segundo capturado fue identificado como Eduardo Salas, de 34 años. Al momento de su detención, los efectivos constataron que Salas se encontraba prófugo de la justicia desde el año 2016. Sobre él pesaba un pedido de captura activo por los delitos de «Homicidio criminis causa y robo agravado», lo que evidencia su peligrosidad y frondoso prontuario.
A pesar de estos arrestos, el caso no está cerrado. La policía continúa con la búsqueda de otros sospechosos que ya han sido identificados y que habrían participado en la agresión grupal. La justicia busca determinar el grado de responsabilidad de cada integrante del grupo para cerrar el círculo sobre el asesinato de Martínez.
















