Cañuelas | En un nuevo avance del modelo de desguace estatal, el gobierno de Javier Milei ha puesto en marcha un plan para privatizar cinco hospitales públicos de alta complejidad en la provincia de Buenos Aires. La medida, que ha despertado el rechazo unánime de las centrales obreras y la comunidad sanitaria, apunta directamente contra los hospitales bajo el régimen SAMIC (Servicio de Atención Médica Integral para la Comunidad), instituciones fundamentales que garantizan el acceso universal a la salud.
El modelo de «Cápitas»: Pagar por el derecho a vivir
La propuesta oficial contempla implementar un modelo de concesión privada, similar al sistema español, basado en el pago de cápitas. En la práctica, esto significa la fragmentación del sistema sanitario donde el Estado deja de garantizar el presupuesto para ceder la gestión al sector privado, transformando a los pacientes en «clientes» y subordinando la atención médica al lucro.

El Hospital Néstor Kirchner es un ejemplo en la atención gratuita de la salud.
Las centrales de la región (CGT, CTA de los Trabajadores y CTA Autónoma) denunciaron que este esquema es «inadmisible», especialmente en un contexto donde el Hospital Cuenca Alta Néstor Kirchner (HCANK) y el hospital municipal Marzetti han multiplicado su atención debido a la crisis económica que empuja a miles de personas a abandonar sus obras sociales.
Un golpe al corazón de San Vicente y Presidente Perón
Para los habitantes de San Vicente y Presidente Perón, la privatización del Cuenca Alta no es un debate administrativo, es una amenaza de muerte. Este hospital es el único centro de alta complejidad de derivación para estos municipios, además de Cañuelas, Marcos Paz y General Las Heras.

La alta complejidad regional en alto riesgo.
Infraestructura Crítica: El HCANK cuenta con 178 camas, terapia intensiva de vanguardia, neonatología y equipamiento de diagnóstico por imágenes único en la zona.
Referente Regional: Es el hospital que resuelve los casos que los nosocomios locales no pueden atender, siendo el pilar de la red sanitaria de la Cuenca Alta.
Financiamiento en Riesgo: Actualmente, la Nación financia el 80% del presupuesto de este hospital. El retiro del Estado nacional o su traspaso a manos privadas desfinanciaría una estructura que salva vidas a diario.
La lista negra del ajuste
El plan privatizador no se agota en Cañuelas. El Gobierno Nacional tiene en la mira otros cuatro bastiones de la salud pública bonaerense:
Hospital El Cruce (Florencio Varela).

El hospital El Cruce de Varela es otro de los amenazado por el fascista de Javier Milei.
Hospital Dr. René Favaloro (Rafael Castillo).
Hospital Presidente Néstor Kirchner (Laferrere).
Hospital del Bicentenario (Esteban Echeverría).
Resistencia en las calles
Ante lo que consideran un ataque fascista contra los derechos sociales, los gremios liderados por Lucas Granada (CGT), Mario Miceli (CTA-T) y Marisa Medina (CTA-A) se han declarado en estado de alerta y movilización. «La salud se subordinaría al lucro, deteriorando las condiciones laborales y la calidad de las prestaciones», advirtieron en un comunicado conjunto.
La comunidad regional se prepara para resistir el avance de una política que pretende que, en la Argentina de Milei, la salud sea un privilegio de quienes puedan pagarla y no un derecho humano inalienable.
















