San Vicente | El Municipio sanvicentino continúa fortaleciendo su entramado productivo a través de la plena vigencia de la Ley Provincial N° 13.136, conocida como Ley ALAS. Esta iniciativa, impulsada por el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, busca acompañar a emprendedores, artesanos y trabajadores independientes que fabrican productos o prestan servicios de forma individual o asociativa.
En un contexto donde el autoempleo es un motor vital para la economía regional, esta normativa se presenta como un puente hacia la formalización, permitiendo que los proyectos locales crezcan con el respaldo del Estado.
El beneficio más destacado de la Ley ALAS es la exención del pago del impuesto a los Ingresos Brutos (ARBA). Según la reglamentación, los emprendedores inscriptos pueden acceder a esta gracia impositiva durante los primeros 24 meses de actividad, con la posibilidad de extender el beneficio hasta un total de 4 años.
Este alivio financiero se complementa con la gratuidad absoluta en todos los trámites de inscripción y el acceso a tarifas sociales en servicios públicos, lo que representa un ahorro significativo en los costos fijos de cualquier microemprendimiento sanvicentino.



Para acceder a estos beneficios, la ley establece parámetros claros según la escala del proyecto. Está dirigida principalmente a monotributistas (sociales, promovidos o generales hasta la categoría E) y asociaciones familiares de la economía popular. Sin embargo, existen exclusiones importantes: no pueden adherirse profesionales liberales (como abogados, contadores o médicos), servicios inmobiliarios, aduaneros ni emprendimientos que cuenten con personal bajo relación de dependencia. El espíritu de la norma es puramente de subsistencia y autoempleo.
En términos económicos, los límites de facturación se actualizan periódicamente en base al costo de vida. Para el periodo actual, los ingresos anuales no deben superar el equivalente a 30 canastas básicas totales (CBT), mientras que los activos fijos deben mantenerse por debajo de las 50 CBT. Considerando que a inicios de 2026 la canasta básica para una familia tipo se sitúa en torno a 1.360.299 de pesos, el margen de facturación anual permitida para permanecer en el programa es amplio, permitiendo la inclusión de una vasta mayoría de los emprendedores locales.
Además del alivio fiscal, la Ley ALAS ofrece un ecosistema de apoyo que incluye asistencia técnica y capacitación para mejorar la producción y comercialización de los productos. Quienes deseen formalizar su actividad y sumarse al Registro Único Provincial de Unidades Económicas (UEALAS) en San Vicente, pueden acercarse a recibir asesoramiento personalizado a la oficina ubicada en avenida Presidente Perón 1185, 1° Piso, Oficina 28 (Paseo Vicenter). Allí, los interesados podrán despejar dudas y dar el primer paso para consolidar su proyecto de manera profesional y sostenible.
















