San Vicente | El pasado sábado por la tarde, la Estación Cultural de San Vicente se transformó en el epicentro de una festividad que honró las tradiciones regionales a través de una propuesta artística tan diversa como participativa. Con entrada libre y gratuita, el evento permitió que familias enteras se reencontraran con sus raíces en un marco de celebración colectiva y espectáculos diseñados para todas las edades.
El cronograma inició puntualmente a las 18 horas con el espectáculo «Música Andina para Jugar», una propuesta didáctico-musical diseñada específicamente para el público infantil. Esta iniciativa buscó que los más pequeños establecieran un primer contacto con los sonidos y ritmos tradicionales del norte mediante dinámicas lúdicas que fomentaron la participación activa.

La propuesta general puso un énfasis especial en la puesta en valor de la identidad nacional a través de la música andina y las danzas típicas. Para lograr este objetivo, la organización integró armoniosamente el talento de artistas locales con la presencia de referentes regionales, reforzando el sentido de pertenencia cultural.
A partir de las 19 horas, el escenario principal vibró con la energía de una extensa lista de agrupaciones, entre las que destacaron la Banda de Sikuris Sinchis Wayra y los cuerpos de baile Ballet San Vicente y Ballet Los Salamanqueros. La programación artística se completó con la Ronda de Cantoras con Cajas San Vicente – Glew, la agrupación Bartolinas, los Sikuris Vientos Nativos San Vicente, el conjunto Los Nativos y una selección de músicos invitados.
La conducción y el hilo conductor de la jornada estuvieron a cargo de Walter Rojas. Su labor frente al micrófono permitió acompañar cada momento de la programación, facilitando la transición entre los distintos cuadros artísticos y manteniendo el clima festivo durante toda la tarde.

De forma complementaria a los espectáculos, el público pudo recorrer las exposiciones del Colectivo de Artistas Plásticos Sanvicentinos y la Feria de Artesanías de la Estación Cultural. Estos espacios no solo sumaron contenido visual al evento, sino que permitieron visibilizar productos regionales, fortaleciendo así el perfil artístico y el motor productivo del distrito.
Finalmente, el Carnaval Norteño logró consolidarse como una instancia fundamental de celebración popular y participación ciudadana. Con esta edición, el Municipio de San Vicente reafirmó su compromiso con la promoción de espacios culturales que fomenten el encuentro de toda la comunidad y la reafirmación de su identidad.
















