Alejandro Korn | La comunidad educativa de la Unidad Académica Almafuerte se vio sorprendida este jueves tras la aparición de una inscripción en uno de los muros del establecimiento. El mensaje, escrito de forma manuscrita, advertía sobre un presunto «tiroteo» para el día 17 de abril e instaba a los alumnos a no asistir. Ante el hecho, los directivos de la Escuela Secundaria 4 notificaron de inmediato a las autoridades correspondientes.
Siguiendo los protocolos de seguridad vigentes para el ámbito escolar, la institución dio intervención a los equipos de orientación, a la Fiscalía y a la Secretaría de Seguridad Municipal. De manera articulada, se dispuso la implementación de «dispositivos de cuidado» con el fin de garantizar la integridad física de los estudiantes y el personal, reforzando la vigilancia en los accesos y zonas comunes.
Pese a la inquietud que este tipo de mensajes genera, las autoridades decidieron no suspender las clases, aunque establecieron cambios logísticos significativos. Entre las medidas más destacadas para el nivel secundario se encuentra la realización de una «jornada de convivencia y abordaje de uso de los entornos digitales» y un esquema de ingresos y salidas escalonados para evitar aglomeraciones en los portones principales.
Desde el entorno escolar, se busca llevar tranquilidad a las familias resaltando que, en muchas ocasiones, este tipo de actos vandálicos no representan una amenaza real. Es frecuente que este tipo de grafitis sean realizados por alumnos como una broma de mal gusto o como una estrategia informal para intentar evitar mesas de exámenes o jornadas evaluativas, aprovechando la sensibilidad actual sobre estos temas.
No obstante, la dirección ha solicitado la colaboración activa de los padres, instándolos a dialogar con sus hijos y a supervisar los elementos que trasladan habitualmente a la escuela. El comunicado oficial enfatiza la importancia de recurrir únicamente a canales de información institucionales para evitar que los rumores o la información no verificada alimenten un clima de pánico innecesario.
Finalmente, la Unidad Académica reafirmó su compromiso con el cuidado integral de los menores y el sostenimiento de la continuidad pedagógica. Mientras la investigación sigue su curso bajo la órbita de la justicia local para identificar a los autores de la pintada, el establecimiento permanece operativo bajo un esquema de vigilancia reforzada y acompañamiento institucional.
















