La crisis económica y la falta de infraestructura obligan al Club Los Naranjos de Alejandro Korn a bajarse del Torneo Clausura, sumándose a una lista de deserciones que preocupan al fútbol regional.
La estabilidad de la Liga Metropolitana de Fútbol atraviesa su momento más crítico. En las últimas semanas, la comunidad deportiva se vio sacudida por un nuevo interrogante que resuena con fuerza en los pasillos de la institución bonaerenses: ¿qué club será el próximo en dar un paso al costado? La respuesta llegó nuevamente desde la localidad de Alejandro Korn, donde otra entidad histórica se vio obligada a suspender su participación formal debido a la insostenible realidad financiera actual.
Se trata del Club Los Naranjos, institución que milita en la exigente Zona Elite Prefederal del torneo regional. A través de un flyer difundido en sus canales digitales con fecha del 11 de julio de 2026 —el cual ofició como comunicado oficial—, la comisión directiva informó a sus socios y simpatizantes que, tras evaluar minuciosamente la situación institucional, deportiva y económica de la entidad, se tomó la difícil determinación de no participar del Torneo Clausura.

15 de Febrero desertó antes del Torneo Apertura 2026 aduciendo diferencias con el Departamento de Estadios de la Liga, que no le había habilitado su estadio.
El principal desencadenante de esta medida radica en un grave problema de infraestructura que golpea directamente el bolsillo de la institución. Al no contar con una cancha de once propia habilitada para ejercer la localía, el club del barrio Los Naranjos debía afrontar altos costos de alquiler de estadios ajenos para disputar sus partidos; una carga financiera que hoy la dirigencia admitió no poder sostener de manera responsable.
Ante este panorama, las autoridades del club confirmaron un receso deportivo temporal. Durante este período, todos los esfuerzos institucionales se destinarán a concluir las obras de acondicionamiento de su propia cancha de fútbol de 11, regularizar la situación económica con la liga y preparar un regreso sólido para el próximo torneo, con el objetivo de volver a competir defendiendo los colores de Los Naranjos en su propio terreno.
EPARD de Canning desertó del certamen a mitad de competencia. Desde el club echeverriano adujeron graves problemas económicos.

Respecto al futuro de los futbolistas inscriptos mediante el sistema AFA COMET, la dirigencia buscó resguardar su continuidad. El comunicado detalló que aquellos jugadores que deseen seguir compitiendo durante este torneo podrán ser cedidos a préstamo a otros clubes para no perder ritmo, mientras que quienes opten por una desvinculación definitiva podrán solicitar su pase, siempre que tengan regularizada la cuota social y cualquier obligación administrativa pendiente.
Sin embargo, la decisión generó fricciones en el plano reglamentario de la organización. Según informaron fuentes de la Liga Metropolitana, el Club Los Naranjos no formalizó este comunicado por las vías correspondientes, omitiendo el envío del correo electrónico formal que exige la normativa para que el caso pueda ser tratado formalmente en la asamblea mensual que la liga realiza junto a todos los clubes participantes.

Lo del Club Social nunca quedó claro el motivo del alejamiento de la Liga Metropolitana, aunque intuímos que fueron los hechos de violencia con el Club La Esperanza.
Esta preocupante deserción se suma a la drástica medida tomada semanas atrás por el Club Social de Alejandro Korn. Como es de público conocimiento, dicha institución retiró por completo sus ramas masculinas y femeninas y veteranos (Senior +40 y Máster +45) luego de los graves hechos de violencia con agresiones físicas entre jugadores y dirigentes tras el partido ante el Club Atlético La Esperanza en el Estadio Municipal de San Vicente durante la anteúltima fecha del Apertura.
A esta preocupante seguidilla de conflictos se sumó recientemente un amague de desvinculación por parte del Club Atlético y Progreso de Brandsen, una situación que mantuvo en vilo a la liga durante las últimas semanas. A diferencia de otros casos, esta intención de abandonar la competencia no se hizo pública a través de un comunicado oficial, sino mediante una fuerte campaña mediática en un medio de prensa de la localidad de Chascomús.
El 11 de julio, Los Naranjos aninció su alejamiento de la Liga, al menos por el Torneo Clausura. El problema de alquilar una cancha para jugar de locar, parece ser el principal problema.

Las publicaciones periodísticas explicaban el profundo descontento de la dirigencia rojiverde con algunos fallos disciplinarios del Tribunal de Penas de la Liga Metropolitana, los cuales afectaron directamente a dirigentes e integrantes del club de Brandsen. A pesar del revuelo inicial generado por estas protestas públicas y el amague de un portazo definitivo, con el paso de las semanas la tensión pareció diluirse y el conflicto quedó finalmente en la nada, manteniendo a la institución en el certamen.
Con el alejamiento definitivo de Los Naranjos, la Liga Metropolitana ha perdido en pocos meses cuatro clubes: tres de la Zona Campeonato (el Club Social, el Club 15 de Febrero de Quilmes a una fecha de iniciar, y EPARD de Canning a mitad del torneo) y uno de la Zona Elite Prefederal. Esta masiva pérdida de instituciones enciende las alarmas de la comisión directiva sobre el manejo de la competencia y expone crudamente el impacto de la desastrosa situación económica que viven los argentinos.
















