El pequeño atleta brilló en Asunción tras ganar todos sus combates en la categoría libre de peso. Su historia combina disciplina familiar, esfuerzo compartido y el respaldo clave de toda una comunidad.
San Vicente | El deporte argentino tiene una nueva joven promesa que ya escribe su nombre en lo más alto del continente. León Lemos, un niño de apenas 6 años oriundo de San Vicente, se consagró campeón sudamericano de karate Shinkyokushin el pasado sábado 31 de octubre en la SND Arena de Asunción, Paraguay. El pequeño atleta se quedó con el primer puesto en la categoría de 5 y 6 años, libre de peso, tras imponerse de forma contundente en cada uno de sus combates.
Detrás de este hito deportivo hay una historia de constancia y profundo vínculo familiar. León comenzó a practicar la disciplina a los tres años, motivado por la admiración hacia su padre y entrenador, Lucas Lemos, a quien acompañaba habitualmente a sus prácticas en el dojo, dando inicio a una pasión inquebrantable que hoy rinde sus frutos a nivel internacional.

El camino hacia el podio no fue casualidad, sino el fruto de meses de intensa preparación física y mental. Las jornadas incluyeron dobles turnos de entrenamiento distribuidos entre el dojo tradicional y el espacio acondicionado en su propio hogar para realizar técnicas y sparring, coronando un esfuerzo diario de dedicación compartida entre padre e hijo.
Durante la competencia en tierras paraguayas, el pequeño demostró una templanza y seguridad extraordinarias, disfrutando plenamente de cada enfrentamiento sobre el tatami. En su formación técnica, León contó además con el valioso acompañamiento de un destacado equipo de profesores, entre los que figuran Rodolfo Furbatto –Sensei del Dojo San Vicente–, Malena Jaramillo, Pablo Pérez, Nicolás Acosta y Guillermo Klug.

La delegación local completó una actuación sobresaliente en el torneo internacional, ya que también se destacó el desempeño de Bautista Machuca, de 10 años, quien logró subir al podio al obtener el tercer puesto en la categoría de 9 y 10 años para competidores de más de 35 kilos, ratificando el excelente nivel de los deportistas de la zona.
Sin embargo, concretar este sueño internacional implicó un enorme desafío económico para la familia. Ante los elevados costos del traslado y la estadía, la comunidad de San Vicente se organizó mediante rifas y colaboración vecinal, un apoyo solidario que resultó absolutamente fundamental para hacer posible la participación de León en el campeonato.
Con la medalla dorada ya colgada en el pecho y la mirada puesta en las próximas metas deportivas, el pequeño campeón continúa entrenando con el mismo entusiasmo de siempre. Como expresó con profunda emoción su padre, «con apenas 6 años, León llevó el nombre de San Vicente y los colores de nuestra Argentina a lo más alto», consolidando un logro inolvidable que ya forma parte de la historia grande del deporte local.
















