La diputada nacional Marina Salzmann impulsa una campaña ciudadana y un proyecto de resolución en el Congreso frente al estancamiento de una infraestructura clave para el AMBA, que atraviesa los distritos de San Vicente y Presidente Perón con tramos inconclusos y demoras críticas.
La paralización prolongada de una de las obras viales más importantes de la provincia de Buenos Aires ha generado una fuerte reacción política y social, encabezada por la diputada nacional Marina Salzmann, perteneciente al bloque del Frente Renovador. Ante este escenario de estancamiento, la legisladora lanzó una intensa campaña de recolección de firmas y presentó un proyecto de resolución en la Cámara de Diputados de la Nación para exigir explicaciones formales al Poder Ejecutivo.
El proyecto original de la Autopista Presidente Perón fue concebido como una vía estratégica de circunvalación destinada a conectar de manera directa a 12 municipios y beneficiar de forma directa a más de 12 millones de habitantes del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Sin embargo, la falta de continuidad en las inversiones ha transformado una promesa de desarrollo regional en una fuente constante de frustración para transportistas, vecinos y comerciantes.
En el plano estrictamente regional, el impacto de esta obra inconclusa se vive con especial intensidad y preocupación en los distritos de San Vicente y Presidente Perón, territorios que la traza de la autopista atraviesa de lleno. Para estas comunidades del conurbano sur, la infraestructura prometida representaba un salto cualitativo en materia de conectividad, logística y seguridad vial que hoy se encuentra demorado de manera indefinida.
Actualmente, la realidad de la traza muestra marcadas asimetrías y retrasos desesperantes en los límites locales, donde el recorrido finaliza de manera abrupta en la Ruta 210, dentro del distrito de Presidente Perón. En ese punto neurálgico, los trabajos avanzan a paso sumamente lento para finalizar el puente que pasa por encima de la mencionada ruta y de las vías del tren del ferrocarril Roca, una estructura indispensable que aún no logra destrabar el cuello de botella circulatorio.
Asimismo, las tareas se extienden con extrema morosidad en el tramo comprendido entre la Ruta 210 y la Ruta Provincial 53, adentrándose hacia el distrito de Florencio Varela, más precisamente en la zona rural y productiva conocida como el Paraje La Capilla. En este sector, los frentes de obra muestran un ritmo deslucido que contrasta fuertemente con la urgencia productiva y de integración de la región.
El crítico panorama físico y administrativo quedó plasmado en el relevamiento técnico que acompaña la iniciativa legislativa presentada por Salzmann, el cual expone un escenario alarmante a marzo de 2026. De acuerdo con el informe, sectores esenciales como el tramo que une la Ruta Provincial 53 con la Autovía 2 registran un mísero 2% de avance en sus labores.
En contraposición a los tramos abandonados o en etapa inicial, la investigación legislativa advierte sobre la existencia de sectores que cuentan con hasta un 95% de ejecución pero que permanecen totalmente inutilizados. Esta paradoja se debe a la ausencia de obras complementarias y de las medidas de seguridad básica indispensables para habilitar la circulación vehicular con garantías mínimas.
Al fundamentar la iniciativa, la diputada del Frente Renovador fue categórica al advertir sobre los riesgos de mantener el estado actual de las cosas. “Es imperativo que este cuerpo legislativo cuente con datos precisos para ejercer su función de control y para instar a una solución que impida que la Autopista Presidente Perón se convierta en un monumento a la desidia estatal”, sostuvo Salzmann, mientras convocaba a la ciudadanía a respaldar masivamente el reclamo.
















