El dramático hecho ocurrió este jueves por la tarde en la zona conocida como la curva «La Estelita». El pequeño, de un año y cuatro meses, no presentaba signos vitales, pero la rápida intervención de los oficiales Quiroga y Sévola fue determinante para reanimarlo camino al hospital.
San Vicente | Un dramático episodio que tuvo un final feliz se registró este jueves 13 de agosto, alrededor de las 18 horas, en los límites entre Alejandro Korn y San Vicente. Mientras realizaban tareas de patrullaje a bordo de un móvil de la Policía Municipal, los oficiales Quiroga y Sévola transitaban por la avenida Presidente Perón, a la altura de la calle Pablo Podestá, en la conocida curva «La Estelita», cuando advirtieron que una mujer desesperada les hacía señas desde la vía pública para que detuvieran su marcha.
Al frenar de inmediato, los uniformados asistieron a la mujer, identificada como Cecilia Quiróz, domiciliada en la intersección de Soler y Asamblea, en la localidad de Alejandro Korn. La vecina llevaba en sus brazos a su nieto, Ares Gallo, un pequeño de tan solo un año y cuatro meses de vida que se encontraba totalmente inconsciente y sin signos vitales. Junto a ellos se encontraba un joven identificado como Brain Gallo, quien comparte el mismo domicilio familiar.
Ante la extrema gravedad de la situación y la desesperación de los familiares, los efectivos policiales actuaron con notable celeridad e hicieron abordar a los tres ocupantes al patrullero. El oficial Quiroga tomó el mando del vehículo e inició una marcha veloz con sirenas abiertas hacia el Hospital Dr. Ramón Carrillo de San Vicente, mientras su compañero evaluaba el estado del niño en el asiento posterior.
Durante el trayecto de emergencia, el oficial Sévola procedió a realizarle maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) al pequeño Ares en forma constante dentro del habitáculo. Gracias a la destreza y perseverancia del uniformado, el niño logró recuperar paulatinamente sus signos vitales escasos minutos antes de arribar al centro de salud local.
Una vez en la guardia del Hospital Ramón Carrillo, el equipo médico de guardia recibió al paciente e inició las maniobras correspondientes, logrando estabilizarlo por completo. Los profesionales de la salud destacaron la vital importancia de la respuesta inmediata y la correcta aplicación del RCP por parte de los oficiales de la Policía Municipal, cuyo accionar coordinado y profesional fue determinante para salvar la vida del niño.
















