Domselaar | La localidad de Domselaar se ha convertido en el epicentro de una de las obras de infraestructura energética más relevantes del partido de San Vicente durante este bienio. Los trabajos, que forman parte de un plan estratégico de transporte de gas, buscan modernizar un sistema que ha quedado bajo presión debido al crecimiento demográfico y la expansión industrial de la zona sur del conurbano bonaerense y sus áreas rurales aledañas.
La ejecución de las tareas está a cargo de la empresa Transportadora de Gas del Sur (TGS), bajo la regulación técnica de MetroGAS y el control estricto del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires. El proyecto principal consiste en el cambio de trazado y refuerzo de un tramo crítico del gasoducto, una maniobra necesaria para adecuar la infraestructura a los estándares de seguridad y demanda actuales, dejando atrás instalaciones que requerían una actualización tecnológica urgente.
En términos técnicos, la obra implica el reemplazo de aproximadamente 1.410 metros de cañería de alta presión. Según los pliegos del proyecto, se están utilizando tubos de mayor espesor y resistencia, diseñados para soportar las variaciones de carga que exige el sistema interconectado nacional. Este tramo es vital para asegurar que el fluido llegue con la presión adecuada a la planta reguladora que abastece tanto a los hogares como a los emprendimientos locales.

El cambio de trazado se realiza entre el Arroyo San Carlos y el Campo de Trotta.
Un hito fundamental para la continuidad de los trabajos fue la obtención de la Declaración de Impacto Ambiental, emitida por el Ministerio de Ambiente de la Provincia de Buenos Aires bajo la resolución 165 de 2025. Este aval garantiza que las tareas de excavación y tendido de ductos se realicen respetando las napas freáticas y la biodiversidad del suelo sanvicentino, minimizando las molestias para los vecinos de las zonas rurales y suburbanas de Domselaar.
El impacto de esta obra se sentirá directamente en la estabilidad del servicio doméstico. Al mejorar el tramo de transporte que gestiona TGS, la distribuidora MetroGAS contará con un sistema más robusto para canalizar el suministro hacia las redes domiciliarias. Esto reduce el riesgo de caídas de presión durante los meses de invierno, periodo en el que la demanda en el partido de San Vicente alcanza sus picos históricos.
La situación actual del servicio en la localidad presenta un escenario de transición. Si bien el casco urbano de Domselaar ya cuenta con red de gas natural en aproximadamente 55 manzanas —un hito alcanzado tras las expansiones iniciadas en 2019—, el acceso para los vecinos ha sido dispar. Actualmente, unas 600 familias del radio céntrico están técnicamente en condiciones de conectarse, aunque muchas aún dependen del gas envasado debido a los costos de las instalaciones internas y la necesidad de adecuación de sus viviendas.

La obra consiste en un cambio de trazado de 1400 metros con caños de mayor diámetro.
Sin embargo, el crecimiento de la demanda ha puesto al límite la infraestructura existente. Es aquí donde la obra de refuerzo de los 1.410 metros de cañería cobra una importancia vital: sin este incremento en la capacidad de transporte se vería imposibilitada de otorgar nuevas factibilidades de servicio. Este «cuello de botella» energético es lo que los trabajos actuales buscan eliminar, permitiendo que la red domiciliaria pueda expandirse más allá del centro hacia los barrios periféricos que hoy siguen postergados.
De esta manera, la obra no solo garantiza que quienes ya tienen el medidor dejen de sufrir caídas de presión en los días de frío extremo, sino que sienta las bases para un plan de universalización del servicio. Para los vecinos que aún ven pasar el caño por su puerta sin poder conectarse, la finalización de estos trabajos estructurales representa la garantía de que el sistema podrá absorber la carga de miles de nuevos usuarios, transformando finalmente el mapa de servicios de una localidad que históricamente dependió de la garrafa.
Desde el ámbito municipal y provincial, la obra es vista como un paso necesario para consolidar el desarrollo urbano de Domselaar. La llegada y el fortalecimiento del gas natural no solo mejoran la calidad de vida de los residentes, sino que también actúan como un imán para pequeñas y medianas empresas que requieren energía constante y económica para operar, fomentando así la creación de empleo local.
Se espera que las tareas de soterramiento y las pruebas de presión finalicen en los próximos meses, dejando operativa una red que proyecta una vida útil de varias décadas. Con esta inversión, Domselaar deja de ser un punto de paso en el mapa energético para consolidarse como un nodo estratégico que garantiza el acceso a un servicio esencial en una de las regiones con mayor potencial de crecimiento de la provincia.
















