San Vicente | Una peligrosa banda de delincuentes dedicada a realizar «entraderas» fue desbaratada recientemente tras una minuciosa investigación policial. Las pesquisas se iniciaron a raíz de un violento asalto ocurrido el lunes 4 de mayo en un domicilio del barrio San Martín, en San Vicente, donde varios individuos irrumpieron en una vivienda y maniataron a una vecina junto a su hijo para sustraerles sus pertenencias.
En aquella oportunidad, un vecino alertó a las fuerzas de seguridad y se montó un operativo cerrojo inmediato; sin embargo, los malvivientes lograron huir saltando por los techos de las casas linderas para escapar en un automóvil, dando inicio al rastreo que culminó con los exitosos allanamientos actuales.
Tras identificar el paradero de los sospechosos, efectivos de la Comisaría San Vicente Primera, con el apoyo de los gabinetes tácticos de las seccionales Segunda y Tercera, y la Sub DDI de San Vicente, ejecutaron las órdenes de registro. El operativo principal se llevó a cabo en un inmueble de la calle Pedro Irigoyen al 170, en Longchamps, arrojando resultados «altamente positivos» para el esclarecimiento de los hechos investigados.

También se secuestraron cuadernos con anotaciones de futuras víctimas.
Durante el procedimiento, fueron aprehendidas tres personas vinculadas a la organización: Fabricio Nicolás Gauna (22), Maximiliano Lucas Gauna (43) y Natalia Ayelén Astobiza (42). Los tres enfrentan cargos por robo agravado por el uso de arma de fuego en poblado y en banda, bajo la modalidad de entradera, además de encubrimiento agravado.
En el lugar de los allanamientos, el personal policial logró el secuestro de una flota de vehículos con irregularidades. Entre ellos, un Chevrolet Corsa gris con pedido de secuestro por un robo cometido el 8 de mayo en San Vicente, un Chevrolet Prisma con dominios adulterados y un Volkswagen Gol blanco con numeración de motor y chasis suprimida.
La evidencia del accionar sistemático de la banda quedó expuesta con el hallazgo de autopartes de un Peugeot 307 robado en marzo bajo la misma modalidad de entradera. Además de las piezas vehiculares, se incautaron herramientas de logística delictiva como dos grandes cortacandados de marca Balich, teléfonos celulares y prendas de vestir utilizadas durante los atracos.
Uno de los hallazgos más relevantes fue un cuaderno con anotaciones manuscritas que detallaba el planeamiento de futuros ilícitos, incluyendo direcciones de posibles víctimas y horarios de seguimiento realizados por la banda. Junto a esta «hoja de ruta», se secuestró una escopeta carabina calibre .22 sin numeración visible y elementos de ocultamiento como guantes de tela y barbijos negros.
La causa se encuentra bajo la órbita de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFID) de San Vicente, cuya fiscalía avaló el operativo liderado por la Superintendente María Laura Amaya. Con estas detenciones, las autoridades consideran haber desarticulado una célula criminal clave que operaba en la región, devolviendo la tranquilidad a los vecinos afectados por esta ola de robos.
















