San Vicente | La Asociación Española de San Vicente, una de las instituciones más representativas y con mayor trayectoria del distrito, celebró sus 130 años de vida con una jornada cargada de emoción y sentido de pertenencia. El evento reunió a autoridades municipales, vecinos y referentes de diversas entidades locales para conmemorar el legado de una entidad que ha sido pilar en el desarrollo de la comunidad.
El acto central, realizado el pasado sábado por la noche, contó con la participación destacada del intendente Nicolás Mantegazza. Junto al presidente de la institución, Nicanor Cabañas, el jefe comunal procedió al descubrimiento de una placa conmemorativa. Este gesto simbolizó el reconocimiento oficial a la vasta trayectoria de “La Española” y su innegable contribución al tejido social sanvicentino.

Durante su discurso, Mantegazza resaltó la importancia de la entidad en la identidad local, afirmando que es un honor compartir el festejo de una institución que forma parte esencial del recorrido histórico de la ciudad. El mandatario subrayó que la longevidad de la asociación es un reflejo de la perseverancia de la colectividad española en la región.
Asimismo, el intendente elogió el presente de la organización y el esfuerzo constante de sus miembros. «Se nota que están más vivos que nunca, con mucho vigor», expresó, extendiendo un agradecimiento especial a todas las generaciones de directivos y colaboradores que han sostenido y proyectado la Sociedad Española hacia el futuro.

En un momento clave de la noche, se anunció que el Municipio ha declarado de interés cultural, deportivo e histórico el trabajo desarrollado por la institución. Esta medida busca reafirmar el compromiso y el acompañamiento del Estado local hacia las organizaciones que preservan las tradiciones y fomentan el desarrollo social en el distrito.
La celebración concluyó con un despliegue de expresiones artísticas, donde la danza y la música española fueron las protagonistas. Estas presentaciones no solo amenizaron la velada, sino que también reforzaron las raíces y la identidad de una colectividad que, tras más de un siglo, sigue siendo un punto de referencia ineludible para los vecinos de San Vicente.
















