En la histórica Quinta de San Vicente y con el intendente local Nicolás Mantegazza como anfitrión, el bloque peronista sumó su doceavo integrante, sumó la presencia de destacados legisladores, respaldó las políticas provinciales frente al ajuste nacional y marcó postura en defensa de la soberanía territorial.
San Vicente | La emblemática Quinta de San Vicente se convirtió en el escenario central de la política provincia al recibir una nueva cumbre de la Liga de Intendentes, donde el jefe comunal local, Nicolás Mantegazza, actuó como anfitrión de un encuentro de alto impacto institucional que ratificó la rápida expansión y consolidación territorial del bloque peronista en la provincia de Buenos Aires.
Durante la jornada, el espacio formalizó con entusiasmo la incorporación de Esteban “Tito” Sanzio, intendente de Baradero, con lo que la mesa directiva alcanzó un total de doce jefes comunales con una fuerte representación plural que abarca el conurbano bonaerense, la costa atlántica y el interior de la provincia.
El cónclave contó con la activa participación de los jefes comunales Federico Otermín (Lomas de Zamora), Gastón Granados (Ezeiza), Federico Achával (Pilar), Juan Pablo García (Dolores), Juan de Jesús (Partido de La Costa), Federico Susbielles (Bahía Blanca), Marisa Fassi (Cañuelas), Gustavo Menéndez (Merlo), Hernán Arranz (Monte Hermoso) y Mariel Fernández (Moreno), quienes aportaron la mirada directa de sus territorios.

A la mesa de debate se sumaron importantes figuras del armado político e institucional de la provincia, entre los que destacaron el presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Alejandro Dichiara; el diputado provincial Juan Pablo de Jesús; la diputada Marcela Basualdo; el secretario administrativo del Senado bonaerense, Gustavo Soos; y el exintendente de Cañuelas, Gustavo Arrieta.
La nutrida reunión sirvió para profundizar el balance del diálogo mantenido previamente con el gobernador Axel Kicillof y trazar líneas de acción conjuntas frente al complejo escenario político, social y económico del país, remarcando que las gestiones municipales representan la primera línea de respuesta e intermediación social ante el impacto del ajuste nacional.
El debate central estuvo enfocado en la defensa irrestricta de la Ley de Tierras, oportunidad en la que los mandatarios comunales e invitados ratificaron su rechazo absoluto a los intentos de flexibilizar la venta de superficies rurales a capitales extranjeros, sosteniendo con firmeza la premisa de que la tierra y los recursos estratégicos de la Argentina no se venden.
Si bien el oficialismo nacional terminó por retirar dicho capítulo del proyecto que analiza el Congreso, la Liga resolvió mantener su protagonismo y movilización pública para visibilizar la resistencia construida desde distintos sectores productivos y reafirmar públicamente la soberanía nacional en cada rincón del país.
En un claro gesto de construcción simbólica y de proyección futura, el bloque estrenó una bandera distintiva que lo identificará en sus próximos actos públicos, confirmando así la firme decisión del intendente anfitrión Nicolás Mantegazza y sus pares de transformarse en un jugador de peso propio dentro del peronismo bonaerense de cara a los principales desafíos políticos del distrito.
















