Durante un encuentro regional en Canning junto a los intendentes de Ezeiza y Dolores, Nicolás Mantegazza presentó una ambiciosa iniciativa de planificación urbana que combina la ampliación de reservas naturales por más de 500 hectáreas, el desarrollo de infraestructura turística y la articulación público-privada para potenciar el empleo local.
Canning | El intendente de San Vicente, Nicolás Mantegazza, encabezó la presentación oficial de «Distrito Laguna», una iniciativa integral diseñada para redefinir el perfil urbano, ambiental y económico del municipio de cara a los próximos años. El encuentro, llevado a cabo en el Teatro Canning, funcionó como un espacio de articulación regional que convocó a los jefes comunales de Ezeiza, Gastón Granados, y de Dolores, Juan Pablo García, con el propósito de consolidar una agenda común en materia de planificación territorial y desarrollo estratégico.
Durante su exposición, Mantegazza remarcó que la gestión municipal debe asumir un rol dinámico frente a las demandas contemporáneas. «Para nosotros es clave esa visión del gobierno local que todo el tiempo esté en un proceso de transformación, cambiando o construyendo las herramientas que necesita y que demanda nuestra ciudad», enfatizó el mandatario local al fundamentar la necesidad de contar con políticas públicas activas y adaptadas al crecimiento demográfico.

El eje central de la propuesta se desglosa en dos dimensiones fundamentales: lo tangible, vinculado estrictamente al entramado de infraestructura, y lo intangible, asociado al fortalecimiento institucional. En el plano material, el intendente destacó la importancia de optimizar las rutas provinciales y nacionales, el servicio de transporte público de pasajeros, las líneas de colectivos y la conectividad ferroviaria como pilares indispensables para la integración regional.
A este esquema de conectividad se suma una fuerte apuesta por la ampliación de los servicios esenciales de salud y educación, pilares donde Mantegazza puso especial énfasis al mencionar la consolidación de la oferta universitaria y la construcción de nuevos establecimientos escolares en el distrito. El objetivo manifiesto consiste en dotar a San Vicente de una plataforma de servicios capaz de sostener un crecimiento poblacional ordenado y equitativo.

Como epicentro de esta transformación se estructuró el proyecto «Distrito Laguna», una iniciativa de planificación urbana que demandó más de tres años y medio de trabajo técnico coordinado. Su diseño requirió la articulación directa entre el municipio y diversos organismos provinciales clave, tales como el Ministerio de Ambiente, la Autoridad del Agua (ADA), Catastro, Geodesia y la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA).
Uno de los logros técnicos más significativos del plan radica en la ampliación normativa de la zona de preservación ambiental, lo que permitió incorporar 300 hectáreas adicionales bajo estrictas figuras de protección. Con esta modificación, el espejo de agua y su área de reserva natural alcanzaron una superficie total protegida de 561 hectáreas, blindando el patrimonio ecológico frente al avance urbano desordenado.

En simultáneo con la política de conservación, el proyecto contempla la intervención planificada de 14 hectáreas de dominio público destinadas al desarrollo de la denominada Costanera Sur. Este sector costero será dotado de infraestructura de servicios mediante un esquema mixto que combinará financiamiento público y privado, habilitando la explotación comercial, turística y gastronómica de parcelas ribereñas bajo la figura de consorcios y convenios específicos.
Asimismo, el diseño de la Costanera Sur prevé la creación de nuevos espacios específicos destinados a la recreación y a la práctica deportiva, integrando el uso público masivo con la inversión privada orientada al esparcimiento familiar y al turismo regional. Para el Ejecutivo local, esta intervención representa mucho más que una obra de infraestructura: constituye un reencuentro definitivo con la historia fundacional de la ciudad, recuperando el espacio donde se originaron los primeros asentamientos.

«Este proyecto tiene una importancia clave y central porque permite reencontrarnos con la historia de la fundación de nuestra ciudad, en ese lugar donde arrancó todo, que es La Laguna», expresó Mantegazza al detallar el impacto simbólico y material de la iniciativa. A partir de esta recuperación histórica, la administración busca detonar un polo de inversión público-privada enfocado en potenciar la industria turística y la generación genuina de empleo local.
La estrategia económica del plan descansa sobre la premisa de que el Estado municipal debe actuar como un agente promotor y planificador, capaz de generar las condiciones normativas y de infraestructura necesarias para atraer capitales privados. En este sentido, el intendente advirtió que la envergadura de los objetivos planteados exige una articulación permanente y multisectorial que exceda los límites de la administración gubernamental.
Durante el tramo final de su ponencia ante referentes regionales y locales, el jefe comunal subrayó que el éxito del modelo de desarrollo depende de la incorporación activa del sector privado, las universidades, los centros de investigación científica y el ecosistema tecnológico. Para Mantegazza, la sinergia entre el conocimiento académico y la capacidad productiva resulta indispensable para consolidar un crecimiento sustentable en el tiempo.
Con «Distrito Laguna», San Vicente se posiciona institucionalmente dentro de un corredor de crecimiento metropolitano que comparte problemáticas y desafíos comunes con los distritos vecinos de Ezeiza y Dolores. La iniciativa sintetiza una visión de urbanismo moderno que busca equilibrar la expansión demográfica, la competitividad económica y la preservación ambiental bajo una planificación a mediano y largo plazo.
















