En una tarde cargada de dramatismo y fútbol en estado puro en el estadio 12 de agosto, el conjunto albinegro perdía 3-1 cuando agonizaba el tiempo reglamentario. Con dos goles agónicos, una actuación monumental de Federico Cano y un show de penales del arquero Ramiro Álvarez, el equipo de Barrio Parque Roma se coronó campeón del Torneo Promocional Amateur y va por el último paso histórico.
Moreno | La tarde de ayer quedará grabada a fuego en las páginas doradas del deporte regional y en el corazón de todo Defensores de Glew. En el estadio 12 de agosto de Moreno, el conjunto albinegro protagonizó una de las hazañas más impactantes y memorables de los últimos tiempos al consagrarse campeón del torneo reducido del Torneo Promocional Amateur (TPA) de AFA. Tras el empate 1-1 en el partido de ida disputado en Glew, la revancha frente al Social Atlético Televisión (SAT) prometía máxima tensión, pero nadie imaginaba el desenlace cinematográfico que coronaría a la visita tras igualar 3-3 en los noventa minutos e imponerse por 4 a 3 en una infartante definición por penales.
El trámite del encuentro comenzó sumamente disputado en la etapa inicial. Cuando el cronómetro marcaba los 30 minutos del primer tiempo, la tensión llegó a su punto máximo tras la sanción de una pena máxima a favor del local; sin embargo, el arquero Ramiro Álvarez agigantaba su figura al contener un penal clave para sostener la valla invicta. Pese a la intensidad de ambos lados y al empuje de las hinchadas, el marcador no se movió en los primeros 45 minutos, dejando un cero a cero parcial que presagiaba una etapa complementaria no apta para cardíacos.
En el segundo tiempo se desató una tormenta de emociones donde cayeron absolutamente todos los goles de la tarde. El SAT reaccionó con voracidad en el reinicio del juego y logró ponerse en ventaja a través de dos tantos convertidos por Conti y Piercini, este último mediante un verdadero golazo sobre la humanidad de Álvarez. Sin embargo, la esperanza visitante se encendió cuando Federico Cano convirtió el descuento para poner el partido 2 a 1, inyectando rebeldía en el planteo albinegro. Pero la alegría duró poco: minutos más tarde, casi finalizando el encuentro,el jugador Vidal estiraba las cifras con un «lapidario» 3 a 1 que parecía sentenciar la serie.

Hazaña en Moreno. El Defe remontó un 3 a 1 adverso y ganó el Reducido por penales.
Cuando el reloj marcaba los noventa minutos reglamentarios del complemento y el árbitro adicionaba cinco minutos de tiempo suplementario, el marcador señalaba un doloroso 3 a 1 que sentenciaba la derrota parcial de los de Glew. Pese al panorama desolador y a la expulsión del técnico Eduardo Scalengue en esta segunda mitad, este plantel demostró que el alma no se negocia jamás. Tras insistir incansablemente, el juez sancionó un penal a favor de Defensores por una falta sobre Bruno Robles; el propio Robles tomó la responsabilidad y cambió la pena máxima por el agónico 3 a 2 a los 91 minutos.
Lo que sucedió un minuto más tarde desafió toda lógica y desató la locura total de la parcialidad visitante. En una jugada teñida de coraje puro, uno de los mejores jugadores de la cancha, Federico Cano, guapeó una pelota que parecía dominada por el último hombre del SAT, se la ganó y definió de manera memorable ante la salida del arquero local para decretar el milagroso 3 a 3. El grito sagrado retumbó en todo el 12 de agosto de Moreno, congelando al público local e inmortalizando una remontada épica en apenas dos minutos de adición.

Este partido quedará grabado en la retina de los hinchas del Defe por mucho tiempo. Ahora queda un solo paso para finalizar en año con el hito más importante de su historia temprana.
Con las pulsaciones al límite tras el pitazo final que decretó la paridad global, la historia debió definirse desde los doce pasos. En esa instancia cumbre, emergió nuevamente la figura titánica de Ramiro Álvarez, quien repitió la hazaña conseguida frente a Uribelarrea en Glew al atajar dos penales fantásticos en la tanda decisiva. Sumado a ejecuciones certeras donde el propio Cano marcó el tiro consagratorio, Defensores se impuso por 4 a 3 en los penales, sellando un triunfo de ribetes heroicos que desató el delirio albinegro en territorio ajeno.
Este título histórico corona una campaña 2026 sensacional para un club de barrio que transita apenas su tercer año en el TPA de AFA. Tras dar ventaja en la primera rueda con una actuación regular, el equipo protagonizó una segunda parte del torneo arrasadora, perdiendo muy pocos puntos y terminando a una sola unidad del puntero de la zona A, el propio SAT.
De este encuentro, que se disputará esta tarde, saldrá el equipo que enfrentará a Defensores de Glew por el ansiado ascenso al cuarto escalón del fútbol argentino.

Ahora, la gloria obtenida deposita a Defensores en la gran promoción por el ascenso a la Primera C Metropolitana. Su rival saldrá del cruce a partido único en cancha neutral —en el estadio del club Atlético Empalme en Villa Constitución, Santa Fe— entre el Club Atlético Argentino de Rosario (último de la zona A) y el Club Atlético Muñiz (último de la zona B), donde el perdedor perderá la afiliación y el ganador jugará la serie de ida y vuelta ante los de Glew.
La gesta quedará inmortalizada gracias al esfuerzo colectivo de un plantel encomiable conducido tácticamente por Eduardo Scalengue e integrado por los arqueros Ramiro Álvarez y Santiago Villalba; los defensores Luca Souto, Kevin Pla, Sacha Pizarro, Gustavo Ortiz, Lucas Guillermón, Gian Franco Piacenza y Santiago Segovia; los mediocampistas Tiago Scacheri, Germán Crivaro, Axel Martínez, Nicolás Cantero, Fabricio Martínez y Sebastián Alcaraz; y los delanteros Lautaro Leiva, Tobías Ristagno, Federico Cano, Tiago Rodríguez, Facundo Brites, Andrés Romano y Bruno Robles. ¡Muchas felicitaciones a este humilde y gigante club de la región por una página inolvidable que ya es historia viva del fútbol argentino!
















