San Vicente | El partido de San Vicente atraviesa un momento histórico que ha quedado validado por las estadísticas oficiales: el último Censo Nacional confirmó que es el municipio que más creció en toda la República Argentina. Este vertiginoso aumento poblacional representa un desafío mayúsculo para la infraestructura local, un reto que la gestión del intendente Nicolás Mantegazza ha decidido encarar mediante un plan integral que ya ha generado más de 2.000 soluciones habitacionales, marcando un hito en la provincia de Buenos Aires.
Este despliegue de políticas públicas no es casual, sino el resultado de una dinámica de trabajo articulada. En este esquema, ha sido fundamental la labor de la ex jefa de Gabinete y actual concejala, Daniela Lassalle, quien desde la faz ejecutiva tradujo la preocupación del intendente en proyectos concretos. El trabajo de Lassalle fue clave para coordinar las áreas técnicas y legales que permitieron agilizar la adjudicación de lotes y el seguimiento de las obras, asegurando que el crecimiento poblacional sea planificado y con derechos.

En Altos del Miriní, la provincia construye 200 viviendas.
Uno de los pilares más visibles de esta transformación es la construcción directa de viviendas en puntos estratégicos. Actualmente, el barrio “Empalme San Vicente” se destaca con la ejecución de 500 casas que ya muestran un avance significativo, brindando una respuesta de raíz a cientos de familias trabajadoras. A este proyecto se suma el desarrollo de “Altos del Miriní”, en la localidad de Alejandro Korn, donde otras 200 viviendas están en marcha para consolidar un nuevo núcleo urbano con infraestructura de calidad.
Complementando la edificación de hogares, el programa de “Lotes con Servicios” ha sido la herramienta maestra para evitar la informalidad y promover el arraigo. Esta iniciativa garantiza que los vecinos accedan a terrenos con toda la documentación legal y los servicios básicos esenciales. Es una respuesta estratégica que permite a las familias proyectar su futuro sobre una base sólida, sabiendo que cuentan con luz, agua y apertura de calles desde el momento de la posesión.
La distribución de estos lotes se ha extendido por diversas barriadas que hoy son sinónimo de progreso y dignidad. Proyectos emblemáticos en los barrios Papa Francisco y Juan Pablo II han marcado el camino inicial, a los que se han sumado las importantes adjudicaciones en San José, Villa Coll, Aviador Valdez y Carola Lorenzini. Estas zonas, según reporta la prensa local, han pasado de ser terrenos vacantes a convertirse en comunidades organizadas donde el Estado municipal tiene una presencia constante.


Con cada entrega, una familia obtiene una solución a su problema habitacional.
Sin embargo, la visión de la gestión municipal entiende que una vivienda requiere de un entorno social que la sostenga. Por ello, este impulso habitacional se complementa con una inversión educativa sin precedentes en la región. La construcción de nuevas escuelas primarias y secundarias, junto con modernos jardines de infantes y Centros de Promoción de la Primera Infancia (CPI), asegura que el crecimiento poblacional que arrojó el censo venga acompañado de vacantes garantizadas para los niños y jóvenes del distrito.
Este modelo de gestión ha posicionado a San Vicente como el municipio de toda la provincia que más soluciones habitacionales ha generado en proporción a sus ciudadanos. La articulación con el gobierno provincial y la capacidad de gestión local han permitido que San Vicente no solo crezca en cantidad de habitantes, sino en calidad de vida, convirtiéndose en un modelo de referencia para otros distritos que enfrentan presiones demográficas similares.
En definitiva, San Vicente vive un tiempo de expansión y reparación histórica. Con la mirada puesta en el futuro pero con una gestión presente en el territorio, el equipo liderado por Mantegazza demuestra que la política de vivienda es el verdadero motor del desarrollo humano. El distrito más dinámico de Argentina hoy escribe un nuevo capítulo donde la casa propia, el suelo con servicios y la educación pública son los pilares de una comunidad que crece con orden y justicia social.
















