Tras la deserción del club de Alejandro Korn de la Zona Élite, la comisión directiva de la Liga debería evaluar alternativas entre escritorios, desempates y el ingreso de nuevos equipos para evitar las fechas libres en el Torneo Clausura 2026.
El fútbol regional siempre regala sorpresas, y esta vez el sacudón llegó desde las oficinas. El anuncio oficial de que el Club Los Naranjos de Alejandro Korn no participará de la Zona Élite Prefederal en el próximo Torneo Clausura de la Liga Metropolitana de Fútbol alteró por completo los planes para la segunda mitad de este 2026. Esta inesperada deserción deja a la máxima categoría con un número impar de 15 equipos, lo que obligaría a que un club quede libre por jornada, alterando el ritmo competitivo y la logística del certamen.
Hasta el momento, el mapa de la Zona Élite está compuesto por un pelotón de peso: Arsenal de Llavallol, Defensores de Glew, Unión de Longchamps, Real Sociedad de Varela, Ferrocarril de Domínico, SETIA Fútbol Club, Las Lomas de Guernica, Cultural de Guernica, Atlético y Progreso, Estrella del Sur, Asociación Deportiva Calzada, Las Mandarinas, Villa Amelia, Estrella de Jeppener y Empalme San Vicente. Un verdadero torneo de titanes que, sin embargo, cojea numéricamente tras la salida de la institución de Alejandro Korn.
Frente a este panorama, la comisión directiva de la liga debería analizar distintas variantes para restablecer el tradicional formato de 16 participantes, tal como ocurrió en ediciones anteriores. La primera opción sobre la mesa sería anular uno de los descensos del reciente Torneo Apertura. De implementarse esta medida, la oportunidad de permanencia se dirimiría entre Carmelo Villalba (que cosechó 13 unidades) y el Club Deportivo San Vicente (que sumó 2 puntos), ya sea mediante un apasionante partido desempate en cancha neutral o apelando directamente al sistema de puntos logrados en el campeonato.
La otra alternativa que cobra fuerza es habilitar una tercera plaza de ascenso desde la Zona Campeonato. Cabe recordar que Asociación Deportiva Calzada (campeón con 24 puntos) y Cultural de Guernica (subcampeón con 23) ya aseguraron su boleto a la máxima categoría. Detrás de ellos se produjo un vibrante empate con 22 unidades entre Fundación Emanuel de La Plata y Defensores de Domselaar. Para definir cuál de los dos subiría, los criterios irían desde un duelo directo o el sistema olímpico, hasta la diferencia de gol, que actualmente favorece holgadamente a los platenses por un contundente +16, frente al +6 de su rival.
Sin embargo, frente a la encrucijada de beneficiar a los de arriba o rescatar a los de abajo, surge una propuesta que tal vez sea la solución más justa y superadora: realizar un torneo cuadrangular tipo repechaje. Este mini torneo cruzaría directamente a los dos últimos de la zona Elite Prefederal, es decir, Carmelo Villalba y Deportivo San Vicente, con el tercero y cuarto de la zona campeonato, que serían Fundación Emanuel y Defensores de Domselaar, quienes finalizaron la temporada con el mismo puntaje en la tabla de posiciones.
De este apasionante mini torneo, el ganador quedará o ascenderá, según corresponda el caso, a la codiciada Zona Élite Prefederal. Con la implementación de esta liguilla de emergencia se resolvería el problema de manera estrictamente deportiva, garantizando que esta zona vuelva a contar con los 16 equipos necesarios para el correcto desarrollo del fixture y premiando el mérito en el campo de juego en lugar de resolverlo en los escritorios.
Sin embargo, solucionar el problema de la Zona Élite generará inevitablemente un efecto dominó que terminará impactando en la Zona Campeonato. Si el certamen de plata no sufriera modificaciones, contaría con un prolijo esquema de 10 equipos listos para competir. Pero si se altera la estructura superior —ya sea rescatando a un descendido o dándole el ascenso a un tercero—, el torneo de ascenso quedará desparejo, transformándose de inmediato en una competencia de 9 o de 11 integrantes.
En condiciones normales, la Zona Campeonato proyecta la participación de Defensores de Domselaar, Club Biocca, La Esperanza, Centro Juvenil de Guernica, Fundación Emanuel, Fuerza Sur, La Victoria y Club Liceo, sumados a los inicialmente descendidos Carmelo Villalba y Deportivo San Vicente. Cualquier movimiento de fichas para emparejar la categoría superior alterará la planificación.
El gran interrogante que queda flotando en el aire de cara al inicio del Torneo Clausura es si la solución definitiva llegará de la mano de la reestructuración interna o mediante la incorporación de nuevas instituciones que deseen sumarse formalmente a la Liga Metropolitana. Con el reloj corriendo y la pasión intacta, los dirigentes se enfrentan al desafío de ordenar el tablero administrativo para que el verdadero protagonista vuelva a ser el fútbol dentro de la cancha.
















